Pau Gasol: “Mi ambición es alargar lo que ha sido una carrera increíble”

Cae el telón del Eurobasket en el Sinan Erdem de Estambul y se hace más intensa y acuciante la duda que planea sobre el futuro de Pau Gasol en la selección. Acaba de participar en la jubilación del penúltimo representante de la generación de los júniors de oro, su amigo y compañero de fatigas Juan Carlos Navarro. A sus 37 años, ya solo queda él. La reestructuración del calendario de competiciones internacionales deja en blanco el próximo verano. Pero Pau, que acaba de ganar su decimoprimera medalla con la selección tras batir el récord de máximo anotador en la historia del Eurobasket, desea seguir en la brecha.

Respuesta. No queríamos que nadie se fuera sin la medalla de bronce y lo hemos conseguido. Queríamos ganar por Juan Carlos, pero también por Sergi Llull y los que no han estado aquí por un motivo u otro. Y por los que llevamos años dándolo todo. Había miles de razones para ganar esta medalla.

P. ¿Qué es lo que más le motiva?

R. Poder seguir jugando. Es una suerte hacer lo que te gusta y si además así te puedes ganar la vida, mucho mejor. Me lo paso muy bien, lo disfruto. Hay muchas cosas detrás: el apoyo y el cariño de la gente, del país…

P. ¿Qué cambia el hecho de haber cumplido 37 años y llevar 16 temporadas en la NBA?

R. A estas alturas de la película hay que cuidar más los detalles. Si tuviera familia propia, hijos o si tuviera problemas físicos… Es verdad que tengo una compañera y es difícil compatibilizarlo todo, pero es lo que hay. La carrera del deportista es limitada. La mía está siendo más larga que la media, sin duda, pero si además tengo la suerte de seguir jugando a alto nivel lo quiero aprovechar. Nunca me he puesto límites y no empezaré ahora, así que sigo siendo especial.

P. ¿Teme un posible bajón en su rendimiento?

R. A veces notas un poco que la recuperación y la explosividad no son las mismas, pero ganas en experiencia, en madurez, en tranquilidad, en saber cómo se hacen las cosas. Se contrarresta un poco y, si el cuerpo te aguanta bien y no tienes lesiones importantes que te puedan limitar, pues sigues.

P. La perspectiva es larga. Renovó su contrato con San Antonio Spurs por tres temporadas.

R. Estoy con energía, con ilusión y con ganas de continuar. Soy un competidor y tengo la ambición de seguir alargando lo que ha sido una carrera increíble.

P. Si España se clasifica, ¿contempla competir en el Mundial 2019 y en los Juegos de 2020?

R. Competir, tener la ambición por ganar… Cuando tienes una oportunidad de conseguir algo especial lo tienes que perseguir, darlo todo. Es algo que hemos hecho durante muchos años en la selección. Iremos viendo. Tengo la mentalidad de ir año a año y ya veremos si en algún momento la prioridad es dar más rendimiento a mi contrato en la NBA y dejar de venir a la selección. Pero no anticipo nada. Aunque tenga una visión a medio y largo plazo, valoro el presente y la repercusión que pueden tener ciertas decisiones. Lo que sé es que he gozado de este campeonato de Europa como si hubiera sido el último, como lo he hecho en los últimos campeonatos, sabiendo que el próximo verano seguro no hay nada y ya veremos de aquí a dos veranos con… 39 años, 39 añitos, qué hacemos.

P. ¿Qué le ha parecido el rendimiento de los nuevos, los Hernangómez, Sastre, Oriola?

R. Lo bueno de este equipo es que te impregna, te contagia su espíritu, su identidad, su manera de hacer las cosas, te abraza y formas parte de él. Si no fuera así, no encajarías y posiblemente no estarías en él. Es importante para ellos y para nosotros y se demuestra que ha funcionado y funciona.

P. ¿Se le ha hecho más difícil jugar junto a un pívot como usted, su hermano Marc?

R. Es un grandísimo jugador que hace de todo y lo hace muy bien. Jugar a su lado es muy especial, un lujo y deseo disfrutarlo al máximo. Los dos sabemos jugar y nos podemos complementar. Somos interiores pero tenemos versatilidad. Podemos jugar y tirar de fuera. Marc está más fino, más ágil, más móvil. Y eso ha permitido que él defendiera más a los cuatros y yo a los cincos.

P. En febrero fue elegido miembro del Comité Ejecutivo del sindicato de jugadores de la NBA. ¿Cuáles son los problemas del jugador internacional cuando va a la NBA?

R. Tiene unas necesidades diferentes a las del americano. Porque se va de su país, con otros condicionantes familiares y legales. Y se encuentra en un país que no es el suyo, con un idioma que no es el suyo. En la asociación de jugadores ha de poder tener una referencia de alguien que haya vivido esta situación, que entienda sus dificultades y pueda echarle una mano y defender sus intereses. Además, la mayoría de esos jugadores compite con sus selecciones de manera mucho más continuada de la que lo hacen los americanos.

P. ¿La asociación puede hacer algo al respecto?

R. Sin duda. Pero cada jugador debe acudir a la asociación. Si esto se legaliza se pueden hacer cosas: que la NBA o la misma asociación interceda y diga al club que no puede presionar al jugador de esta manera o sí, no sé. También el club, siendo el que tiene los derechos y paga al jugador desea protegerlo porque quiere contar con él durante la temporada como hizo Memphis el año pasado con Marc. Y cada año parece que hay alguno. Mirotic no ha podido venir este año porque parece que Chicago se oponía. Y luego ha pasado lo que ha pasado con Abrines. Estoy seguro de que muchos clubes quieren que te ahorres estar un mes y medio o dos meses con la selección cuando deberías trabajar individualmente preparando la temporada de la NBA. Eso es lo que querrían los clubes, y es comprensible. A partir de aquí entra mucho en juego lo que el jugador quiera y que comunique bien clara su posición y diga: ‘Para mí esto es importante. Si me ficháis, que sepáis que tengo un compromiso con mi país…’ y asunto zanjado. ‘Y si no te gusta, hablamos o me traspasas o me voy a otro lugar, o ya veremos…”.