La Euroliga insiste en un calendario sin ventanas

No habrá acuerdo en el baloncesto europeo antes del primer salto inicial de la temporada. El conflicto sigue enquistado. La Euroliga insistió ayer en plantear un calendario internacional que modifica el actual pero que traslada las ventanas de selecciones de la FIBA a junio y julio, con agosto como mes de descanso de los jugadores y septiembre destinado al inicio de las competiciones de clubes. La FIBA no respondió oficialmente a la propuesta pero sí traslado su total desacuerdo con la misma por entenderla inviable con su planteamiento de clasificación para el Mundial de China 2019.

“Tenemos que felicitar a la FIBA porque con el nuevo calendario los jugadores tendrán libre un verano de cada cuatro y porque el Mundial de baloncesto dejará de jugarse el mismo verano que el de fútbol. Eso es bueno para todos”, declaró el presidente de la Euroliga, Jordi Bertomeu, que tras los elogios a su rival comenzó con las críticas que mantienen bloqueado el conflicto. “Las ventanas no son viables. Apoyamos a las selecciones pero solo si acuden los mejores. Estrellas como Messi cruzan medio planeta para jugar con su selección porque la FIFA controla también la UEFA y todos los jugadores están disponibles para los partidos de selecciones”, señaló Bertomeu.

El planteamiento de Euroliga vuelve a chocar con el sistema de ventanas que la FIBA estrenará en noviembre. “La propuesta tiene en cuenta la realidad global del baloncesto y tiene como objetivo llegar a un amplio acuerdo con un calendario armonizado para toda la familia del baloncesto, haciendo posible que todos los jugadores (los de la NBA incluidos) estén presentes en todos los eventos de sus respectivas selecciones. (…) La participación de los mejores jugadores resulta crucial para los aficionados, medios de comunicación y empresas con derechos”, rezaba el comunicado inicial de la Euroliga, sin atender al calendario de ventanas internacionales que comenzará en dos meses.

España se enfrentará entonces a Montenegro (23 noviembre) y Eslovenia (26 noviembre), coincidiendo con la novena jornada de la Euroliga que disputan cinco clubes españoles (Real Madrid, Barcelona, Baskonia, Valencia y Unicaja). “Vamos a convocar a los jugadores de Euroliga para las ventanas de la FIBA porque si no nos metemos en el Mundial tendremos un serio problema”, apuntó el presidente de la Federación. “El problema entre la FIBA y la Euroliga nos pone a los jugadores entre la espada y la pared”, declaró el base uruguayo del Baskonia, Jayson Granger, resumiendo la situación del baloncesto a pocas horas del comienzo de la temporada con la disputa de la Supercopa en Gran Canaria.