Detroit, un tiro libre en 47 minutos ante los Lakers

El que era líder del Este el martes no pudo sacar nada positivo en su segunda visita al Staples Center en pocos días. Tras impresionar a propios y extraños con dos victorias seguidas en los feudos de Clippers y Warriors, los Pistons se vinieron abajo en el último partido de su gira y perdieron ante Los Angeles Lakers por 113 a 93.

Lo más llamativo del encuentro fue el número de tiros libres que intentaron los jugadores de la Motown. Tres tiros libres lanzados y solo uno convertido para igualar una de las peores marcas de la historia de la NBA —el récord es de Toronto con cero tiros libres convertidos en un partido de la campaña 1995-96—. Hasta el minuto 41 los Pistons no intentaron un tiro libre, algo pocas veces visto. Si bien es cierto que Detroit es el equipo que menos veces va a la línea de castigo en toda la Liga, la cifra de ayer es histórica. De hecho los Lakers nunca habían tenido un rival con tan escaso número de aciertos e intentos en un encuentro.

Lonzo Ball disputó un buen partido registrando 13 puntos, 6 rebotes, 3 asistencias y 2 tapones, Larry Nance Jr. añadió 14 puntos y 12 rebotes, Brandon Ingram 13 puntos, 6 asistencias, 5 rebotes y 4 asistencias y Keantavious Caldwell-Pope 13 tantos y 6 rebotes. Desde el banquillo tanto Julius Randle con 17 puntos, 7 rebotes y 3 asistencias como Kyle Kuzma con 16 tantos, 6 rebotes y 3 asistencias, incluyendo 4 de 4 en triples, proporcionaron la energía extra habitual. Los Lakers finalizaron con un 49,5 por ciento de efectividad en tiros de campo.

“Quitando el partido de Phoenix, creo que este es el mejor partido que ha jugado”, dijo Luke Walton sobre Ball. “La forma en que ha mantenido el ritmo, moviendo el balón todo el tiempo, jugando en la pintura del otro equipo. Marcó el tono. Y creo que todo el equipo se alimentó de cómo estaba jugando. No sé ni sus estadísticas porque no me importa como fuera. Ha estado impresionante esta noche”.

Por los Pistons, a quienes se les vio con falta de energía en el que era su tercer partido en cuatro días, destacaron en anotación Tobias Harris y Reggie Jackson con 18 puntos cada uno. Detroit concedió 17 puntos al contraataque, muy lejos de la media que habían conseguido hasta el momento, 3,4.